Y la culpa no era mía

Y la culpa no era mía

Bajo la figura de “aborto no consentido” le dieron una pena de tres años de prisión en suspenso a un hombre que provocó a golpes el aborto de su pareja, quien cursaba un embarazo de 6 meses. La figura penal prevé entre 3 y 10 años, pero le dieron el mínimo, entre otras cuestiones, porque pasaron 11 años desde que sucedió el hecho hasta que se efectivizó el juicio, y en ese período el agresor “no cometió delitos”. Sin embargo, el hombre fue denunciado en dos oportunidades este año por su actual pareja, quien posee actualmente una restricción de contacto y botón antipánico.

Por: Carina Ambrogi

La mujer se enteró de la condena de su ex pareja por un programa de radio. M. A. Z. recibió la pena de tres años de prisión en suspenso, no irá a la cárcel. Hace 11 años que esperaba la resolución del juicio, con la expectativa distinta a lo acontecido. El mismo día en que escuchó la sentencia por radio habló con la periodista que dio la noticia, Marisa Ferreyra, que conduce el programa Sensaciones en el aire, en la FM 100.3 de General Cabrera, Córdoba. Con la voz baja la mujer relató al aire los hechos que le provocaron depresión e intentos de suicidio.

El Caso

Una madrugada de septiembre de 2009, M. A. Z. llegó alcoholizado a la casa de la mujer con la que esperaba una hija. Golpeó la puerta insistentemente para que lo dejara pasar, ella se negó porque le tenía miedo. Sufría violencia de género desde hacía tiempo, y lo había denunciado. El hombre logró entrar y comenzó a pegarle hasta dejarla en el piso casi inconsciente. Ella recuerda patadas en el abdomen con la bota de yeso que él tenía colocada en la pierna. La mujer que cursaba un embarazo de 6 meses comenzó a tener pérdidas producto de la golpiza, por lo que acudió al hospital cuando se hizo de día. Allí la examinaron y le dijeron que vuelva a su casa, su bebé estaba bien. A los 3 días los bomberos la volvieron a trasladar al nosocomio a donde su hija nació muerta, según le dijo la médica forence, tuvo derrame cerebral.

El caso lo tomó el juzgado de Río Cuarto, la ciudad más próxima que cuenta con una sede tribunalicia. Once años después, la jueza de la Cámara Primera del Crimen, Natacha García, condenó al hombre bajo la figura de “aborto no consentido”. La figura penal prevé entre 3 y 10 años de prisión, a quien causare un aborto sin consentimiento de la mujer, y se eleva a 15 si este aborto provoca la muerte de la misma.

Esa pena fue la que solicitó el fiscal de cámara Julio Rivero, a cargo de la causa, quien al ser consultado sobre porque pidió el mínimo estipulado dijo: “La causa había sido elevada a juicio en 2010; en mi alegato consideré que no tenía sentido imponerle hoy un tratamiento penitenciario”. En su despacho, el fiscal atendió a un periodista a quien le amplió sobre su posición: “Para analizar la sanción punitiva consideré las condiciones personales de M.A.Z., un hombre de 40 sin antecedentes penales, que en estos diez años no cometió delitos, y sobre todo tuve en cuenta que transcurrieron diez años desde que la causa fue elevada a juicio, por lo tanto consideré que a esta altura se le debía imponer el mínimo de la pena, que son tres años, de cumplimiento condicional”.

El círculo de la violencia

La sobreviviente contó después de conocida la sentencia que vivió con el agresor una violencia cíclica de la que no lograba salir: “Nos peleábamos y volvíamos, una y otra vez porque él era muy celoso. Siempre me decía que yo iba a ser para él, y que con mi hija íbamos a estar con él por las buenas o por las malas, y yo volvía”.

A la luz de la sentencia, la periodista de General Cabrera Lidia Leszczynski alertó que el imputado tiene nuevas denuncias por violencia de género. Según informó a La marea noticias el titular de la Comisaria de General Cabrera, Hilder Pedernera, tuvo una denuncia a principio de año por parte de su nueva pareja con quien tiene dos hijxs, tras la cual le impusieron restricción de contacto. Según relató Pedernera el violento logró que su nueva pareja le permita ingresar nuevamente al círculo familiar, “supuestamente por los chicos”, dijo. El imputado volvió a violentar a su actual pareja a principio de junio, motivo por el que consta una nueva denuncia el día 9 de ese mes. La denunciante al cierre de esta nota según informaron tiene una perimetral vigente, la policía asiste a su domicilio a diario para controlar que esté bien, y le entregaron un botón anti pánico.

Pedernera aseguró que ambos sumarios fueron girados a la fiscalía en Río Cuarto. El Fiscal de cámara Julio Rivero manifestó al ser consultado que al Tribunal de Río Cuarto no le constan estas denuncias.

Según expresó el funcionario policial, en la localidad se brinda toda la asistencia a las sobrevivientes de violencia de género, pero el problema es “que la mujer lo vuelve a dejar entrar”.

Violencia machista y organización feminista

En 2018 un grupo de mujeres organizadas para luchar contra la violencia de género en la localidad cordobesa pidieron una audiencia con el intendente, para reclamar por políticas públicas que atiendan la problemática. Ese año registraron 250 denuncias formales, y estimaron que los casos son muchos más, pero no todas llegan a denunciar.

Presentaron un proyecto para crear un comité interdisciplinario de género y un observatorio, pero según manifestó a La Marea Noticias Evelín Quevedo, integrante de esta colectiva, ninguna de las propuestas prosperó.

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