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25NTribunales de Río Cuarto: La deuda es con nosotras

Dilación en los tiempos judiciales, violaciones sistemáticas a las perimetrales, revictimización, 6 casos de violencia de género tramitados en la justicia de Río Cuarto como muestra de la deuda pendiente.

Por Carina Ambrogi. Redacción La Marea

Belén acudió en febrero de 2021 a una fiscalía en Río Cuarto a denunciar que fue víctima de abuso sexual por parte de un familiar. No pasó nada. No la llamaron, no tomaron medidas contra su agresor, nada. El afrontar una denuncia y la falta de respuesta le provocaron ataques de pánico. Tuvo que contratar a un abogado particular, con dinero que le fue muy difícil a la familia reunir, para insistir tantas veces en la comisaría hasta que le mostraron que el expediente seguía ahí, nunca había salido a Tribunales. Tras la ampliación de denuncia y los reclamos el expediente llegó a Tribunales. “Desde ahí era todas las semanas ir a ver si había alguna novedad”. Al 25 de noviembre de 2022 Belén sigue sin respuesta. El denunciado libre, según relata la víctima, “ni si quiera fue citado a declarar”. El hombre tiene otra denuncia por abuso sexual por parte de otra joven de la familia. “Hasta qué punto estamos protegidas por la justicia y vamos a ir a denunciar si cuando vas desde la policía hasta la justicia te cuestionan viendo que habrás hecho para que sea tu culpa. Es nefasto como te atienden”, afirmó la sobreviviente de abuso sexual.

 

Daniela vivió desde los 16 hasta los 24 años con quien fue el padre de su hija y de su hijo. “Se cansó de golpearme, me golpeaba en todos lados, hasta en la esquina del Banco de Córdoba”, recordó Daniela. Hizo tantas denuncias que no recuerda un número. “Mariano Correa estaba en el subsuelo de Tribunales cuando yo iba a denunciar, una vez me miró y me dijo a vos no te voy a atender, mira todo lo que tengo tuyo acá”. La mujer recibió sólo una orden de restricción impresa que tenía que llevar en la cartera. El papel no logró nunca que su agresor la volviera a golpear a donde la veía. La violencia y persecución que sufrió la llevó a quedarse sin trabajo, entre otras cosas. Él la denunció por abuso sexual contra sus hijxs, la familia tuvo que pasar por el proceso y las pericias judiciales hasta que la jueza determinó que no había ningún signo de abuso. 16 años después, cuando un femicida asesinó a su hija Oriana, le dijeron a Daniela que fuera hasta Tribunales para recibir una medida de protección. La persona a cargo de esa medida era Correa, ahora Juez. “Qué no le dije”, recuerda Daniela, con la herida abierta.

 

Elsa denunció que el padre de su hija la golpeó cuando estaba embarazada de 3 meses. Aclaró además que había sufrido violencia económica, psicológica y simbólica. “Cuando denuncié la primera vez tuve que contar 7 veces lo que pasó, ampliar testimonio luego y volver a denunciar dos hechos más de violencia”, relató Elsa. Desde el día que denunció fue víctima de un acoso sistemático público contra su integridad. El denunciado acumula 6 denuncias por violación a la medida de restricción perimetral. Las denuncias están a cargo del Juez Mariano Correa y del Fiscal Miralles. Nunca se dictó prisión preventiva.

Estefanía denunció a su profesor de tenis por abusarla sexualmente desde los 14 a los 18 años. La única opción que le dieron en Tribunales era que contratara a un/a abogado/a particular para ser querellante. “Me dijeron que en Río Cuarto no hay asesores gratuitos que actúen como querella o que acompañen casos de abuso sexual, en Córdoba si, pero acá no”, dijo Estefanía. En 2019 contrató a una abogada particular y radicó la denuncia. 4 años después la causa no tiene fecha de juicio.

En agosto del 2020 Mónica Ordoñez fue encontrada asesinada a golpes en una garita de la vieja estación de tren. Inmediatamente dos hombres fueron imputados por “homicidio”, como autores del crímen. Dice la recomendación de UFEM que la figura de “femicidio” debe utilizarse en las causas de muertes violentas contra mujeres perpetuadas por varones para orientar la investigación hacia allí. El Fiscal Fernando Moine, a cargo de la causa, dijo que como es una figura con una pena muy alta él prefiere utilizar la carátula de homicidio y después en todo caso cambiarla. Según comentó el abogado defensor de los dos imputados, los hombres estuvieron dos semanas presos sin que nadie les explicara nada sobre su situación. Salieron libres al tiempo por falta de mérito. Sus ADN se cotejaron con las pruebas colectadas en la escena del crimen, junto al de otros 6 sospechosos más, todos dieron negativo. Existe la presencia de dos perfiles genéticos masculinos que según las pericias “no están disponibles para el cotejo”. La hermana de Mónica denunció que ella y su hermana fueron víctimas de abuso sexual por parte de su padre, a quien pidieron se investigue por estar a cargo del cuidado de la joven cuando fue asesinada. El Fiscal les dijo “de eso olvídense”.

Hace unas semanas finalizó el juicio por el femicidio de Nora Dalmasso, y una vez más como en los 18 años de proceso, la víctima fue expuesta como victimaria, acusada por parte de su propia familia de una vida sexual que ninguna pericia pudo comprobar. El lenguaje de los textos judiciales, y la instancia del juicio, muestran sexismo y estereotipos discriminatorios por razón de género. Este juicio culminó con la vergüenza y llamado de atención de los propios efectores judiciales, y sirvió como broche de oro para una institución claramente desacreditada en la sociedad.

“De que sirve denunciar si después te culpan a vos”
“A mi agresor nadie le hace nada”
“Yo creo que son amigos, porque cuando denuncié lo invitó a «charlar»”
“Es un asco de persona, no entiendo como está ahí”

 

Estos fragmentos fueron extraídos de los comentarios de las mujeres entrevistadas para este reconto de pendientes de la Justicia de Río Cuarto para la restitución de derechos de víctimas de violencia de género.
#NiUnaMenos
#ReformaJudicialTransfeminista
#ElEstadoEsResponsable

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