Diputadas se comprometieron a tratar la media sanción que falta de la Ley de Equidad en medios de comunicación

Diputadas se comprometieron a tratar la media sanción que falta de la Ley de Equidad en medios de comunicación

El colectivo Periodistas Argentinas se presentó ayer, Día del/la Periodista, ante la Cámara de Diputados de la Nación para reclamar la media sanción que falta para que la Equidad de Género en Medios de Comunicación se convierta en Ley. Estuvieron presentes diputadas de los dos bloques mayoritarios. Qué plantea el proyecto, cómo se está gestando un nuevo derecho, por qué es necesario y urgente, y qué se dijo ante las y los diputados de distintos bloques se comprometieron a tratarla y adelantaron que podría llegar al recinto esta misma semana.

Por redacción Lavaca

 

El equipo de Periodistas Argentinas que hizo su presentación ante la Cámara de Diputados, en el Día del/la periodista. De izquierda a derecha: Liliana Castaño, Analía Argentino, Nancy Pazos, Anabella Arrascaeta, Débora Damato, Lara de Alvear y María O´Donell.

 

María O ´Donell, Nancy Pazos, Analía Argento, Débora Damato, Anabella Arrascaeta, Liliana Castaño y Lara de Alvear se ponen un barbijo negro que dice:

 

-Equidad.

Así se preparan para la reunión en la Cámara de Diputados, a donde llevan una carpeta que presenta el proyecto de Ley de Equidad en Medios de Comunicación que entró a recinto hace exactamente un año y ya tiene la media sanción en Senadores.

El mensaje es claro:

-“Pedimos que sea tratado ya en esta Cámara”.

 

 

El camino de la ley

El proyecto de Equidad en Medios de Comunicación fue presentado el Día del/la periodista en 2020 ante la Cámara de Senadores por la presidenta de la Comisión Banca de la Mujer, Norma Durango, del Frente de Todos. Desde ese momento, durante el trabajo en comisiones el proyecto en la Cámara Alta incorporó modificaciones en relación a la versión original. Y el texto llegó finalmente al recinto como un proyecto de consenso, tal como lo definía Periodistas Argentinas. La media sanción se obtuvo por unanimidad.

Ahora falta Diputados.

 

El proyecto promueve la equidad en la representación desde una perspectiva de diversidad sexual en los servicios de comunicación, cualquiera sea la plataforma utilizada. Según la norma los servicios de comunicación operados por prestadores de gestión estatal quedan sujetos al régimen obligatorio. Hasta que la equidad en la representación sea garantizada, los puestos de trabajo en dichos medios serán cubiertos de manera progresiva y no se afectarán los cargos originados, ni los concursos convocados con anterioridad a la entrada en vigencia de la ley. Para los prestadores privados, con o sin fines de lucro, se propone un régimen de promoción mediante el cual se emitirá un certificado de equidad. Dicho certificado dará preferencia en la asignación de publicidad oficial.

 

El proyecto de ley tiene, desde el noviembre pasado, tres dictámenes de las comisiones Mujeres y Diversidad y Comunicaciones e Informática en Diputados. Según se comprometieron hoy algunas diputadas, podría tratarse esta misma semana el proyecto que viene de Senadores. Así la propuesta es que las disidencias al texto sean tratadas en la reglamentación.

 

Fue la periodista Nancy Pazos quien dio inicio a la reunión dando cuenta de que la pandemia acrecentó la inequidad en el periodismo, y la necesidad urgente de que el proyecto se convierta en ley.

 

Luego habló Débora Damato: “Parir es un problema”, sintetizó sobre uno de los ejes más dramáticos que sustentan este cambio de perspectiva. Según el colectivo Periodistas Argentinas, durante este año hubo al menos 4 compañeras que fueron desplazadas de sus lugares de trabajo por maternar.

 

 

A continuación fue el turno de María O ´Donell, quien hizo hincapié en otro de los impactos que puede lograr el proyecto: “Tener más mujeres en los medios implican que se hablen de otros temas y con otras perspectivas, que hoy no están”.

Analía Argento puntualizó sobre los casos de acoso laboral y violencia machista que son moneda corriente en redacciones y pasillos de canales de tevé.

 

Anabella Arrascaeta, periodista de MU, llegó hasta el recinto de Diputados embarazada de ocho meses de Aimé para dejar en claro que “hoy no perder trabajo es un privilegio. El sistema tiene dos patas: inequidad y precariedad y eso hace que si elegís maternar te puedas quedar sin laburo, lo que es sin posibilidad de comer o sin un proyecto de vida o de deseos”.

 

Entre quienes escucharon había las diputadas de los dos bloques mayoritarios: Frente de Todos y Cambiemos. Estaban: Cristina Alvarez Rodríguez, Marcela Campagnoli, Mónica Macha, Jimena López, Paula Penacca, Gabriela Cerruti y Silvia Lospennato. Ambos bloques mostraron voluntad de llevar el proyecto al recinto para que sea votado y aprobado.

 

Los datos de la precarización

A las diputadas presentes Periodistas Argentinas les entregó una carpeta con información que da cuenta de la urgencia de la ley. Entre lo presentado está la encuesta realizada por el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) que da cuenta que el trabajo “free lance” afecta a periodistas con un promedio de edad de 39 años y una mayoría son mujeres (55%). Esta encuesta concuerda con resultados de anteriores  relevamientos previos del SiPreBA, que concluyeron que las mujeres ocupan en su mayoría los puestos más precarizados, al tiempo que están casi ausentes en los cargos jerárquicos: menos del 15%. Esto representa, a su vez, una marcada brecha salarial entre mujeres y varones.

 

Por otra parte, dieron cuenta que un trabajo de investigación realizado por el Observatorio de Medios, Democracia y Ciudadanía de la Universidad Juan Agustín Maza explica: “Las marcas de autoría de las piezas periodísticas constituyen otro de los elementos importantes para determinar su relevancia (Zunino, 2015). Las mejores plumas del medio, los periodistas más destacados, suelen incluir sus firmas en las notas. Por lo general, las notas firmadas son más largas que el promedio y tienen mayor nivel de recursos”. Y aquí la desigualdad es patente: “En el mejor de los casos, la presencia de mujeres alcanza a 4 de cada seis noticias. En la mayoría de los medios apenas aparecen firmadas por mujeres una o dos de cada diez piezas periodísticas. El promedio general de firmas masculinas es del 75,6%, mientras que el de firmas femeninas apenas alcanza el 24,4%”. Estos son los resultados de una investigación que analizó a los principales medios online de Argentina, específicamente sobre los más influyentes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Córdoba, Rosario y Mendoza, es decir, de los cuatro conglomerados urbanos más poblados del país.

 

Otra de las cuestiones remarcadas por Periodistas Argentinas es que “las mujeres firman poco, es decir, aparecen muy escasamente presentadas como profesionales influyentes en los medios. Pero, además, son encasilladas en ciertas temáticas mientras que otras les son casi vedadas. Las firmas de mujeres alcanzan su pico en las “galerías” (36,4%), secciones blandas por excelencia y con poco desarrollo escrito y llegan a un promedio de tres de cada diez piezas en los géneros informativos (Informe, Noticia y Entrevista), mientras que resultan absolutamente marginales en los géneros interpretativos (Columna, Nota de opinión y Editorial). En efecto, más de nueve de cada diez piezas de estos géneros son producidas por hombres”, detalla el informe.

 

Lo que dice el colectivo es que “esto impacta directamente sobre la brecha salarial. Es alarmante que la mayoría de las periodistas actualmente tienen ingresos que se ubican por debajo de la línea de pobreza: el 94% de las periodistas free lance encuestadas por Sipreba cobran remuneraciones que se ubican por debajo de la línea de pobreza de $31.908,33 establecida por el INDEC según la canasta básica total de mayo para un hogar tipo de cinco integrantes. Un 62% del total de las consultadas declaró facturar menos de $10.000 mensuales y un 17% entre $10.000 y $14.000.

 

En conclusión: más trabajadoras de prensa precarizadas, en el marco de 4.500 puestos de trabajo perdidos. La preocupación generalizada hoy es  por la continuidad y la inestabilidad económica y laboral”.

 

 

Producción y reproducción

En el informe presentado desde Periodistas Argentinas alertan además sobre cómo se profundizaron las desigualdades en las tareas de cuidados y en las condiciones laborales durante la pandemia. “Las tareas de cuidado -esenciales para abordar la pandemia- recaen mayoritariamente en las mujeres, que asumen mayor carga en los quehaceres domésticos y en el cuidado de menores, en particular con el cierre de los colegios. Las mujeres parten de una situación de desigualdad en el mercado de trabajo en un contexto de eventual destrucción de empleo.  La violencia de género se ve agravada en contextos de confinamiento como el actual, en los que las mujeres se ven obligadas a convivir con su agresor”, se lee en la presentación.

 

“Si hay algo que nos mostró esta crisis, es que justamente en todas las medidas que se tomaron, por lo menos al inicio en los distintos países de América Latina, la dimensión de género fue completamente olvidada. Pensemos en la siguiente afirmación: ‘Quedáte en casa y teletrabajá’. A nadie se le ocurrió pensar que en ese marco, como en las sociedades preindustriales, la coexistencia entre lo productivo y lo reproductivo se volvían una trampa nuevamente imposible para la mujeres. Teletrabajá mientras cuidás, mientras hacés tareas escolares, mientras te ocupás de lo doméstico, todo en las mismas 24 horas del día. En el marco de la pandemia las desigualdades estructurales de género siguen vigentes, no se han eliminado, y la pandemia lo único que hizo fue agravarlas”, dicen las Periodistas Argentinas en la presentación.

 

Y retoman un relevamiento realizado por la Defensoría del Público acerca de las consecuencias emocionales, deterioro en las condiciones del trabajo, teletrabajo y recursos para evitar el contagio entre las y los periodistas y comunicadores que trabajan durante la pandemia muestra claramente ese agravamiento en las desigualdades de género. La consulta, anónima, fue respondida por 568 personas de todos los distritos del país. Todas las preguntas y temas propuestos estuvieron abiertos a respuestas voluntarias, es decir según la decisión de cada participante. El 46% de quienes participaron de la consulta expresó que la labor periodística «empeoró» desde la pandemia.

 

Del total de personas que respondieron a la consulta de la Defensoría del Público, 55,5% fueron mujeres y 43,4%, varones. En tanto, 1,1% se declaró como LGBTTTIQ+. Como está comprobado en todos los ámbitos laborales y disciplinas diversas, también en la situación excepcional que representa la pandemia las mujeres hacen frente a exigencias específicas. Así se puede constatar en algunas de las respuestas reunidas, que el trabajo domiciliario y de cuidado agrega dificultades por los imperativos culturales que, todavía hoy, hacen que recaigan más en las mujeres. En estos casos, además, se informa de comunicadoras forzadas a realizar tareas fuera de horarios convenidos y cuando están abocadas a atender exigencias o responsabilidades familiares.

 

Para poner ejemplos concretos, Periodistas Argentinas recurrió a casos testigos:

  1. La precarización como intimidación y silenciamiento. El 20 de agosto de 2020 dos delegadas de SiPreBA expusieron ante la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados. Micaela Polak, de la Secretaría de Mujeres y Géneros del SiPreBA y delegada en Radio Nacional, expuso que “la precarización laboral es una de las formas de intimidación más silenciadas y comunes en nuestra actividad”. Añadió que “el salario no alcanza para cubrir la canasta básica, para pagar un alquiler, para cuidar hijes, porque no tenemos paritarias dignas desde hace años”. “Necesitamos equidad de géneros; cupo travesti y trans; que se fomente la formación de mujeres y disidencias y se garantice el derecho a la organización sindical. Es la única manera en la que vamos a poder hablar de libertad de expresión”, concluyó.  Por su parte, Silvia Martínez Cassina, delegada de las y los trabajadores en Canal 13 y TN, denunció: “Soy víctima de hostigamiento”. La histórica conductora del noticiero del mediodía del canal de Constitución alertó: “desplazar una voz como la mía en el Noticiero Trece va en contra de la perspectiva de género”. Además, lamentó que “ni siquiera dieron el lugar a otra compañera, sino a un varón” y explicó que “las mujeres somos minoría, un tercio, por eso estamos pidiendo la equidad”.

 

  • Despidos o desafectación de tareas por embarazo y maternidad. María Clara Busso, periodista y estudiante de la Licenciatura de Letras Modernas de la FFyH, el 31 de marzo de 2020 fue despedida de Telefé Noticias Córdoba después de anunciar que estaba embarazada. Las autoridades y el Consejo Directivo de la Facultad lo tratarían en su próxima sesión por considerarlo un “gravísimo caso de discriminación y violencia de género en el ámbito laboral”. El de Busso es el cuarto caso registrado por Periodistas Argentinas de colegas que fueron madres y sufrieron despidos o desplazamientos de sus puestos habituales de trabajo, con consecuencias de peores condiciones laborales y/o salariales.

 

  • Violencia laboral y de género en las redacciones. El 3 de junio de 2021 el Colectivo de Comunicadoras de Salta grabó el video “Te lo contamos nosotras porque muchas compañeras no pueden” para denunciar situaciones de acoso sexual en contexto laboral. Informaron además que según datos de la Oficina Nacional de Asesoramiento sobre Violencia Laboral el 89% de las denuncias son por acoso psicológico, con repercusión en la salud física y mental”. “No puede dejarse de lado la influencia que tiene la coyuntura que es más hostil para las mujeres”, concluyen.

 

Periodismo machista

En la presentación se dio cuenta también de la encuesta sobre violencia y machismo, realizada por Periodistas Argentinas, mediante preguntas a 145 profesionales de medios, de distintas edad y ámbitos laborales.

 

  • El 85% sufrió maltrato en el trabajo. Esto es: “Acusaciones, insultos, amenazas, juicios descalificativos, críticas degradantes, órdenes agresivas, o gritos ejercidos por superiores o jefes”.
  • El 80% sufrió abuso de poder. “Es aquella conducta desarrollada dentro del ámbito de la organización de la empresa que -sobrepasando los límites de su dirección- conmina a desarrollar una conducta no deseada, prevaliéndose de su situación superior”.
  • El 57% fue acosada sexualmente. “Es la intimidación de naturaleza sexual en el lugar de trabajo, que hace que la persona se sienta ofendida, humillada y/o degradada”.
  • Uno de los datos más graves: el informe relevó 5 denuncias de abuso sexual. “Cualquier actividad sexual entre dos o más personas sin el consentimiento de alguno de ellos”.
  • Otros datos producidos por el colectivo son las respuestas a situaciones de violencia fuera del espacio laboral pero en ejercicio de la profesión: un 29% manifestó situación de violencia por otros colegas, 23% en redes sociales, 17% por entrevistados, 13% por funcionarios, 10% manifestó en el espacio público y 8% por fuerzas de seguridad.

Por último, y como si hicieran falta más argumentos se presentó también ante la Cámara de Diputados cartas de apoyo de gremios afines; la encuesta «Periodistas y Covid: trabajadoras esenciales en tiempos de pandemia» llevada adelante por Periodistas Argentinas; la encuesta «Discriminación por género, Género y Noticieros», de la Defensoría del Público; y la ponencia «La (re) producción de la desigualdad de género», de Ana Soledad Gil.

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