8M. Quiero contarles como es ser mujer en mi ciudad

8M. Quiero contarles como es ser mujer en mi ciudad

Hoy 8 de marzo quiero contarles que son infinitas las formas de discriminación que soporto diariamente en esta ciudad que habito por el hecho de ser mujer. La mayoría están naturalizadas, por ejemplo analizar antes de salir a la calle si no está ya demasiado oscuro. Y si es así, encontrar a alguien que me acompañe. Acá, salir sola de noche para una mujer es sinónimo de peligro. También tengo que chequear que me puse y a donde voy, porque si ando sola por lugares descampados, si me visto de corto, y un varón me viola, me golpea, o me mata, como pasa todo el tiempo, la culpa será mía.

 

Los varones tienen un habitar distinto en esta misma ciudad, mis vecinos salen de noche solos, se emborrachan, andan con el torso desnudo y nunca, pero nunca desde que nací, escuché que eso fuera excusa para que una mujer lo atacara violenta o sexualmente.

 

Aprendí con el correr de los años que esto pasa porque hay una construcción social de lo que implica ser varón y ser mujer en Río Cuarto. El varón domina, aporta económicamente, gobierna, decide sobre los patrones que nos rigen. Las fotos de prensa que emite el propio municipio muestran en pleno 2021 sin pudor alguno, reuniones de funcionarios todos varones. Empiezan a aparecer tímidamente una o dos mujeres que fuera de micrófono me cuentan las veces que fueron violentadas y ninguneadas hasta que pudieron estar ahí. Hace dos años hice una encuesta para saber si era una sensación o era cierto, y el 90% de las mujeres en política en Río Cuarto reconocieron haber sufrido algún tipo de violencia.

 

A mí, sin ir más lejos, me violentó un funcionario públicamente y el Presidente del Concejo Deliberante no dijo, ni hizo nada. Tampoco la mayoría de los concejales ni concejalas, solo dos mujeres manifestaron su repudio. Nadie encontró ninguna herramienta para cumplir con sus funciones, que son la de garantizar el derecho a vivir una vida libre de violencias. Yo era la mujer número 11 que la misma persona violentaba públicamente. Pero hace unos días el Presidente del Concejo twitteó un posteo en que celebraba las actividades que se organizaron en marzo para reivindicar los derechos de las mujeres. ¿Qué paradoja no?

Cuento este episodio como ejemplo, pero aclaro que el problema no es el mío, el problema es que estas acciones son lo que hay debajo de la alfombra que sostiene la construcción social de lo que implica ser mujer en mi ciudad. Eso que promueve que tengamos 5 mil denuncias que ingresan a los tribunales en un año. Se sabe que las personas que llegan a denunciar son menos de la mitad de las que las padecen, entonces aquí tenemos más de 15 mil casos por año de violencia de género. Es decir 41 mujeres o identidades diversas sufren violencia por razón de género en Río Cuarto cada día, sin parar los fines de semana ni feriados.

 

¿Y qué recursos hay para atenderlo?

 

El Juez retirado José Varela Geuna repitió hasta el cansancio que con el personal que había no alcanza. Es necesario sumar más gente y que políticamente se decida constituir una fiscalía especializada en género. Que dé respuesta, por ejemplo, a la mujer que denunció al ex presidente del Centro Empresario, Comercial, Industrial y de Servicios de Río Cuarto, por violencia. Ella sigue asumiendo como puede las carísimas costas que implica pretender el acceso a la justicia. El sigue su vida como exitoso comerciante, incluso participa de reuniones sociales y políticas, como si nada.

 

También podrían darle una respuesta a la mujer que el viernes se atrincheró en la puerta de Tribunales, porque el padre de su hijo no se lo devuelve y no consiguió que nadie intervenga. O a la hermana de Mónica Ordoñez, que todavía no sabe nada sobre el asesino de su hermana. O a la mamá de la adolescente que denunció por violación con acceso carnal al hijo de un gremialista. Pese a que el testimonio de la víctima no tiene fisuras, el varón impune transita sin perjuicio alguno. Y es que en esta ciudad la culpa es nuestra, salvo excepciones.

 

Las injusticias señaladas nos cansaron, ya no nos callamos más, y al calor de ese impulso logramos cambios. En esta nueva gestión de gobierno local revalorizó el área que se ocupa de estas cuestiones. Y así, la Subsecretaría de niñez, adolescencia y familia pasó a ser Secretaría. La última vez que consulté esta área tenía un equipo interdisciplinario de trabajo para cada zona de la ciudad. Ahora que se dividió y hay una subsecretaría de la mujer y otra de niñez, adolescencia y familia, dos equipos son los que deben atender todas las consultas vinculadas a la mujer. ¿Cómo hacen dos equipos para restituir derechos a todas las mujeres o identidades diversas que llegan cada día en búsqueda de la presencia del Estado?

 

Respecto del presupuesto asignado a esta área, el año pasado fue de $17.646.947. Para todo el 2021, el monto se sigue pareciendo al de una sub secretaría: $28.559.170. Es el presupuesto más bajo de todas las Secretarías que componen el ejecutivo municipal. Le gana incluso la flamante Secretaría de Desarrollo Económico, comercial e industrial, con una asignación de $87.297.096. Ni hablar si comparamos con otras como Economía con $592.299.373 o la Secretaria de Servicios Públicos, con $ 2.199.333.679.

 

También la provincia tiene áreas destinadas a género y es sorprendente la precarización laborar en la que trabaja la dependencia de nuestra ciudad. Quienes integran los equipos profesionales están bajo la figura de becaries y cobran $10 mil mensuales. Todos/as los/as psicólogos/as y trabajadoras sociales que se desempeñan con niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso y maltrato, como así también con los adolescentes en conflicto con la ley penal, ganan $10.000.  Es un trabajo de riesgo, además de doloroso. Si se trata de abuso sexual infantil la ciudad cuenta con una sola psicóloga para todos y todas. Antes había un equipo interdisciplinario también por zona, pero ahora la falta de personal hizo que las zonas se unificaran. Desde ATE solicitaron una audiencia a la delegada zonal, que finalmente fue respondida y la reunión se concretaría esta semana. Según advierten los propios trabajadores, en SENAF hay un sesgo machista histórico. En Córdoba capital, por ejemplo, las mujeres cuidan a les niñes en las Residencias y los Hospitales, mientras que los hombres mantienen el control físico de les adolescentes en conflicto con la ley penal. Más del 90% de Becas las reciben mujeres (10.000 pesos) y más del 90% de cargos con carga horaria y zona desfavorable ($80.000-$ 100.000) son para los guardias. Hay diferencia en las horas a cumplir por cada grupo, quienes tienen beca cumplen 20 hs/semana y planta permanente con carga y zona 45 hs/por semana.

 

Si miramos a los medios de comunicación la situación es la misma, los altos mandos de los grandes medios están a cargo de varones, y hay emisoras de radio con altas pautas estatales que aún hoy no se permiten mujeres en las labores periodísticas. ¿Qué contenidos eligen, con qué enfoques?

 

En el plano laboral la brecha continúa: el 45% de los hogares en Río Cuarto tiene una Jefa de hogar, pero 1 de cada 5 mujeres está desempleada en esta ciudad, según advirtió un estudio de Empresalia, en base a datos de Indec.

 

Las mismas desigualdades habitan los barrios, las cárceles, y cuanto rincón habitemos. Es por todo esto que el 8 de marzo es un día de lucha y de memoria, no sólo en mi ciudad, es una fecha patria universal que recuerda que en todo el mundo, pasa lo mismo. La buena noticia es que cada 8M somos más, nos tenemos. Y las conquistas que tenemos son la semilla que germina, la llamita que cada vez se enciende con más ganas, y la seguridad de que más temprano que tarde lo vamos a tirar. Porque debajo de la alfombra hay una construcción social, que millones estamos pisando fuerte.

Carina Ambrogi, Río Cuarto, 8 de marzo de 2021.

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