Acompañar situaciones de violencias en el verano

Acompañar situaciones de violencias en el verano

Sabemos que en el verano las violencias no se toman vacaciones. Al aumento de situaciones, se le suma la desorientación respecto a los espacios de atención en enero y febrero. Conversamos con compañeres de Casa Comunidad, espacio que acompaña a personas en situación de violencia en Córdoba, quienes nos comparten información útil para tener a mano los primeros meses de 2021. Ayudanos a compartir.

Por Redacción La tinta

“Cuando una persona sufre violencia por cuestiones de género, hay diversos caminos que se abren. Lo más importante es acompañarnos, darnos aliento, suspendiendo el juicio y siendo respetuosas con las decisiones que deben ser tomadas por la persona violentada”, nos explican les compañeres de Casa Comunidad.

Este espacio se creó hace cinco años, ante la urgencia de saber qué hacer en las situaciones de violencia al interior de la organización Encuentro de Organizaciones. Unes veinte compañeres ensayan, desde entonces, estrategias para acompañarse en comunidad, convidando las herramientas para multiplicar espacios y redes.

Cuando parecen aumentar las situaciones de violencias, hay desorientación por vacaciones y mientras el Estado funciona a media máquina, les consultamos con qué recursos contamos en el verano. “La denuncia es una de las posibilidades, pero no la única ni la mejor. Eso depende de las situaciones, porque cada caso es particular. Lo más importante siempre son las redes, tener información certera a mano y estar acompañadas”, aclaran.

“Lo primero que tenemos que tener presente cuando acompañamos a alguien que sufre violencias de género es escuchar y preguntarle: ¿qué esperás o querés que suceda? A partir de ese escenario, podemos pensar cuáles son las mejores formas de acompañarla y ayudarla a atravesar su proceso”. Sin embargo, remarcan que siempre debemos estar atentas al riesgo que tiene la situación: “Si la persona siente miedo, o nosotres sentimos que la situación es extremadamente riesgosa para su vida, entonces, es importante no dudar y denunciar, para conseguir la protección urgente y evitar que todo empeore”, explican.

Nunca estamos soles

Cuando atravesamos una situación de violencia, la dinámica de esta nos lleva a estar aislades y vulnerables. Sentimos que no tenemos opciones. Hemos aprendido de la violencia a quedarnos callades. Por eso, es sumamente valioso para esa persona saberse acompañada. Tenemos que hacerle sentir que estamos ahí, para cuando decida salir. Porque sí, la salida de la situación violenta es una decisión personal e íntima, que nunca puede ser forzada. “Si la persona no asume que se encuentra violentada, cualquier estrategia que intentemos aplicar será infructífera, no podemos obligarla a hacer algo para lo que no está preparada. Nuestro lugar es acompañar, estar”, expresan desde Casa Comunidad.

La situación y las decisiones son de la persona, no nuestras. “La escucha atenta y amorosa, el respeto y el cuidado son elementos fundamentales. Tenemos que evitar juzgarla e imponer lo que pensamos que nosotres haríamos si estuviésemos en su lugar. Es su proceso, su decisión”, nos dicen y explican que esta actitud evita, además, que nos frustremos y permite que el acompañamiento sea sostenido.

Herramientas del Estado

Hace unos años, Córdoba adoptó una política de géneros que, aunque todavía deficiente, logró unificar algunos de los caminos posibles para ser escuchades por las instituciones. El Polo Integral de la Mujer funciona en la calle Entre Ríos 680 en Córdoba capital y condensa la mayoría de las políticas, “pero, a diferencia de lo que el sentido común nos marca, no es un lugar de ‘denuncia’, sino de escucha y acompañamiento. Podemos ir allí simplemente a pedir un oído para discernir cuál es el mejor camino para nosotres”, nos dicen les compañeres.

En la mesa de entrada del Polo, se puede pedir ese acompañamiento, una entrevista en donde psicólogues y trabajadores sociales escuchen y elaboren, de manera conjunta con la persona violentada, los pasos a seguir.
Si el camino elegido es la denuncia, podemos ir al primer piso del Polo, donde se encuentra la Unidad Judicial de Violencia Familiar. Pero esta posibilidad no siempre es accesible a todes, por la distancia en la misma ciudad o por habitar en otras ciudades y pueblos de la provincia de Córdoba. En algunas localidades, esta pata del Polo llegó con los Puntos Mujer, en donde deberíamos encontrar esos asesoramientos.


Desde Casa Comunidad, elaboraron guías más precisas para saber exactamente qué denunciar y dónde, o qué hacer si decidimos no denunciar. Remarcan que cualquier medida de protección contra la violencia puede ser pedida incluso sin denuncia penal, es decir, sin que se persiga al agresor. Las medidas de protección son la orden de restricción de acercamiento y contacto, la exclusión del hogar del agresor (que nos permite volver a nuestras casas de manera segura), el botón antipánico y la consigna policial, según la gravedad de la situación.


Si decidís denunciar

Si decidís denunciar, es necesario que lleves la dirección del agresor o del lugar donde se haya ido o pueda estar viviendo, y tu dirección actual o donde vayas a permanecer eventualmente.

¿Dónde denunciar?

En Córdoba capital, en la Unidad Judicial de tu barrio, que están ubicadas en las Comisarías, o en la más cercana a donde sucedió el hecho de violencia. Les sumariantes deben dejar asentada tu denuncia en un formulario y, por tu seguridad, tu identidad debe mantenerse reservada. Ante tanta desidia, recordá que podés exigirlo. Tienen que tomarte la denuncia cualquier día de la semana, durante las 24 horas del día.

También podés denunciar en la Mesa de Entrada de Violencia Familiar, siempre que la denuncia no contenga un hecho delictivo, es decir que ahí podés denunciar violencia psicológica, económica o cuando sea por lesiones físicas “leves” y no quieras hacerlo penalmente. Esto quiere decir que no se va a iniciar una investigación penal por el hecho. Atienden al público de lunes a viernes de 08:00 a 20:00 horas en la calle San Jerónimo 259, Planta Baja, de la ciudad de Córdoba.

En el caso que hayas vivido situaciones que atenten contra tu integridad sexual, tenés que hacer la denuncia a la Unidad Judicial de Delitos contra la Integridad Sexual, en la calle Entre Ríos 680, en el Polo Integral de la Mujer.
Si fuiste víctima de hechos de especial gravedad, en los cuales, por ejemplo, se hayan utilizado armas, cuchillos, palos, etc., o hayas tenido que activar el botón antipánico, la denuncia tiene que hacerse en la Unidad Judicial de Violencia Familiar, que también queda en el Polo Integral de la Mujer.

Si vivís en otra localidad de la provincia de Córdoba, podés denunciar en la Unidad Judicial de tu barrio o en las Comisarías, cuando no hayan Unidades Judiciales, y en los Juzgados de Paz.

También podés ir a la Mesa de Entrada de Violencia Familiar habilitadas en las sedes judiciales de San Francisco, Río Cuarto, Villa María, Río Tercero, Deán Funes, Cruz del Eje, Carlos Paz, Cosquín y Marcos Juárez, cuando la denuncia sea violencia familiar y cuando no contenga un hecho delictivo, o sea, una denuncia por lesiones físicas leves y no quieras denunciar penalmente.

Tené en cuenta que, en toda la Provincia, funcionan las líneas gratuitas telefónicas para denunciar: 0800-888-9898 que corresponden a la Subsecretaría de Lucha contra la Violencia de Género y Familiar de la Provincia.

¿Quiénes pueden denunciar?

La persona que sufrió violencia, tanto por amenaza como por golpes, también si hubo violencia sexual, sea o no violación, si el violento se llevó el dinero o pertenencias de la persona en situación de violencia, si la encierra, si rompe o daña la casa o las cosas que están adentro.

Si decidís no denunciar

Si no querés denunciar, podés asesorarte gratuitamente en el Polo Integral de la Mujer del Ministerio de la Mujer de la provincia de Córdoba, que está en la calle Entre Ríos 680, Planta Baja. Por teléfono, te podés comunicar al 0800-888-9898 o por WhatsApp al 351-8141400.

Existe, además, el contacto por Atención a mujeres víctimas de violencia del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación. Podés llamar por teléfono a la línea 144, las 24 h del día. También podés hacerlo por WhatsApp al 11-2771-6463, 11-2775-9047 y 11-2775-9048, al mail: linea144@mingeneros.gob.ar

Si acompañás a una persona en situación de violencia

Si una persona cercana está atravesando una situación de violencia, recordemos que nos sostienen las redes feministas, las redes amorosas, las redes que brindan contención. Tender la mano en esas situaciones tan complejas hace la diferencia.

“Insistimos en que tenemos que desarrollar la escucha atenta sobre la situación y el respeto a las decisiones de quién la atraviesa. El patriarcado ha minado de prejuicios estas situaciones y, la mayoría de las veces, es más fácil juzgar que respetar. Recordá siempre que la vida es de la otra persona y ella debe decidir qué hacer, aunque a vos te parezca que no es lo mejor”, remarcan les compañeres.

Aquí, les compartimos un recursero súper útil

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(Imagen: La tinta)
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