Calamuchita diversa

Calamuchita diversa

En el mes del orgullo contactamos a la activista Silvina Saez de Villa amancay (Valle de Calamuchita) quien nos comenta del proceso que sostienen como colectiva “Calamuchita LGTTBIQ+”

 

Por Romina Pezzelato

En el Valle de Traslasierra, donde reside esta cronista, se dan ciertos aspectos que espejan los territorios, altas cumbres de por medio: gran porcentaje de gente “venida” que elige la vida en las sierras huyendo de las grandes ciudades (en gran proporción provenientes de la provincia de Buenos Aires), la brecha cultural entre quienes son nacidxs y criadxs en la zona y quienes arriban con otras prácticas y otras miradas del mundo; y la impronta de la “vida de pueblo” en los que todo se dice a media voz, las miradas señalan, se escandalizan y acusan.

 

La colectiva de Calamuchita se reencontró el 28 de junio de este año, a raíz de los hechos de violencia que se sucedieron en el Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba, tras el izamiento de la bandera de la diversidad. El suceso derivó en la rotura de la placa dispuesta y generó el repudio generalizado hacia lxs violentxs que lo ejercieron.

Silvina relata que “cuesta bastante remarla en el Valle, un poco por lo que significan las distancias, hay pueblos que distan 20 km entre sí… El panorama es bastante triste, hay una gran cantidad de personas “enclosetadas”. Quienes habitamos la grupa venimos más que nada de Buenos Aires, habituades a vivir “fuera del closet”. Nos venimos a vivir acá, nos encanta y creemos que tenemos derecho de vivir en este paraíso sin tener que ocultarnos en las ciudades”.

 

Ella reconoce su privilegio de haber crecido en una ciudad y el empoderamiento que eso le dio de vivir hoy libremente, mostrando su sexualidad y su identidad de género (que es lesbiana) sin ningún problema.

Pero para quienes nacieron en la zona, ser quienes quieren ser en cuanto a su sexualidad o su identidad de género les es muy difícil. “Por lo general se mantienen “enclosetadxs” toda la vida, a pesar de que todo el mundo sabe que son, por ejemplo, gays o tortas. Tratan de ocultar o desmentir todo el tiempo porque en las familias hay muchos prejuicios. Nosotres ponemos la cara pensando en esas personas”, agrega.

 

 

 

Desde el contexto de pandemia se han organizado en torno a la realización de videos pensados para redes, con la intención de visibilizar y poner las “realidades diversas” en la agenda local.

 

Compartimos aquí el audio del video realizado a partir de fragmentos de “Las Malas” de la escritora cordobesa Camila Sosa Villada:

 

 

El objetivo más allá de salir afuera y mostrarse es generar un espacio de contención grupal. Para conversar y encontrarse.

“Una de las cosas en las que nos pusimos firmes, es que pedimos exclusivamente que sean personas no heterosexuales cis, porque si no, se meten personas “gay friendly” heterosexuales cis, y es complicado porque creen que así nos ayudan. Pero ocupan nuestras voces y nosotrxs queremos que las voces sean de quienes viven la identidad diversa, y que sean sus experiencias y emergentes las que trabajemos juntes”, expresa la entrevistada.

 

En las tensiones entre personas locales y gente “venida a vivir” emergen otros relatos. Excepciones. Historias de valientes como Dulzura Heredia, nacida y criada en Villa General Belgrano, que hizo un recorrido extenso de mucha pelea. Reconocida y abrazada en la región por eso.

 

Aquí una producción de Radio Comunitaria El Brote (Villa Ciudad Parque) que la retrata:

 

 

“Eso nos recuerda que no somos indispensables les porteñes para que la gente se empodere”, afirma Silvina. Y continúa: “Hay procesos que implican más esfuerzo y más trabajo. En mi proceso personal me encontré con un ambiente de activismo que nos hacía sentir cómodes. Gracias a esa gente que estuvo antes, yo tuve un espacio y nosotres estamos aquí tratando de generar ese espacio también. Lo que queremos es acompañar para que cada quien sea feliz. Siempre pienso: que cagada que la gente trans o diversa en el interior, se termine yendo a las ciudades para sentirse libres. Eso es una gran injustica. Queremos que cada quien se pueda expresar libremente y no tenga que vivir a escondidas. Por ese gran objetivo estamos aquí”.

 

Pedagogías de la diversidad. Pedagogías desde el cuerpo. Existencias que incomodan, enseñan y transforman.

Pedagogía de “la Dulzura” (Como supo enseñarnos el querido Paulo Freire). Más que nunca, allá en Calamuchita y acá. En todas partes.

 

Compartinos tu opinión