Maru Acosta: “El mural de Paola es una bandera contra los femicidios”

Maru Acosta: “El mural de Paola es una bandera contra los femicidios”

Un grupo nacionalista y anticomunista de la ciudad de Córdoba intentó arruinar el homenaje realizado a Paola Acosta, en 2016, al cumplirse dos años de su femicidio. La familia repudió el ataque y aseguró que volverán a recomponerlo.

Por Magdalena Bagliardelli. Fotos: Gentileza Maru Acosta

La noticia llegó por teléfono el sábado durante la mañana. El mural en homenaje a Paola Acosta, asesinada el 17 de septiembre de 2014, fue estropeado nuevamente. “No es la primera vez”, aseguró Maru Acosta, su hermana, militante del MST.

A pocos metros de la intervención artística, cerca del Parque Las Heras, funciona el local del partido Movimiento Socialista de los Trabajadores. Un grupo de vecinos avisaron que “habían arruinado el mural de Paola”. Creen que fue el jueves a la noche.

“Con la lluvia se despegó el papel que originalmente decía “Nueva normalidad=Miseria” y llevaba la firma del grupo Núcleo Social Córdoba. Es una agrupación de reivindicación nacionalista, en contra del movimiento de mujeres. Son ataques que van en sintonía con la bandera del Patiarcado Unido, desplegada durante el #17A (marcha contra el Gobierno y anticuarentena) porque son las mismas reivindicaciones”.

El mural realizado en 2016, a dos años del femicidio de Paola Acosta y por cuyo crimen está preso Gonzalo Lizarralde,  consta de tres partes. Una dice “Paola Acosta presente. Ni una menos”. En el otro extremo, se lee la frase “que sepan las nacidas y las que van a nacer que nacimos para vencer y no para ser vencidas”. Y al medio está la cara de Paola. “El cartel que pegaron tapó la cara y le pusieron papeles directo sobre su boca. Todo muy simbólico”, expresó su hermana.

No es la primera vez que atacan el mural. En otras oportunidades suelen aparecer pintadas con aerosol rojo y la frase que dice “nacimos para ser putas y no damas”. “Lo hemos ido a pintar varias veces y lo vamos a seguir haciendo. Creemos que esta gente no entiende que no es solo un homenaje a Paola, sino que representa una bandera de lucha contra los femicidios y la violencia de género”.

Para Maru, no es casual que hayan elegido atacar este símbolo de la lucha feminista. “El caso de Paola ha conmocionado muchísimo a la provincia, que el ataque vaya justo contra ese mural, habiendo tantos otros, habla de la bronca y la indignación que genera que nos sigamos organizando para que no haya más Paolas y que hayamos visibilizado la violencia que sufrimos las mujeres, que estemos dispuestas a cuestionar y cambiar lo que está pasando, y ese cuestionamiento que hacemos contra todas las instituciones les molesta, porque ellos así están cómodos.  No lo sufren en carne propia, no sufren las heridas psicológicas ni en sus cuerpos”.

“Son grupos menores, que se siguen organizando y haciendo estas cosas. Están dispuestos a no dejar que los cambios avancen. Les jode que las mujeres organizadas avancemos en derechos, en igualdad, y en reivindicaciones para frenar la violencia o para que las mujeres puedan empezar a salir de círculos violentos”, afirmó en diálogo con LA MAREA NOTICIAS.

“Como respuesta, nosotras seguiremos marchando, tomando espacios públicos, y vamos a volver a recomponer y armar de nuevo el mural. No queremos dejar de escrachar a esta gente que vive ajena a la realidad que transita nuestro país, donde tenemos 185 femicidios en lo que va del año, y donde 2 de cada 3 mujeres sufren violencia de género”, indicó.

“Hay que repudiar estas acciones, como los ataques a la bandera LGBTIQ en el Parque Sarmiento para que entiendan que no son actitudes que vamos a seguir tolerando, que es un mensaje que no va más”.

Seis años sin Paola

El 17 de septiembre se cumplen seis años del femicidio de Paola Acosta, cometido en la ciudad de Córdoba. En 2014, la mujer fue asesinada y arrojada a una alcantarilla junto a su pequeña hija Martina, que logró sobrevivir. En 2017, el agresor, Gonzalo Lizarralde, fue declarado culpable del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género por alevosía contra Paola, y por tentativa de homicidio calificado por el vínculo y por alevosía en contra de su hija, Martina.

En junio de 2019, gracias a la ley por la que se les quita la responsabilidad parental a femicidas, Maru Acosta y su mamá, Norma, pudieron acceder a la tutela legal de Martina. En marzo de este año, después de tanta espera, Martina cobró la primera cuota de la reparación económica que establece la Ley N° 27.452 –conocida como Ley Brisa- para que los hijos y las hijas de mujeres víctimas de femicidio o de homicidio en contexto de violencia intrafamiliar y/o de género puedan crecer en un ambiente sano y libre de violencias.

“Creo que los cordobeses y las cordobesas siempre nos han mandado fuerza para continuar adelante cuando recién sucedió el femicidio de Paola, cuando fue el juicio, cuando Martina estuvo internada. Mucha gente se ha acercado a darnos un saludo, y esto habla muchísimo de que lo que nosotras pasamos no fue en vano. Y se está trabajando para que no pase más. Hay más sensibilidad, solo falta insistir con políticas públicas para acompañar a las mujeres que denuncian y que quieren salir de esa realidad”, dice Maru.

-¿Cómo vivís estos 6 años?

-Me cambio muchísimo la vida. Poder pelear por una sociedad más igualitaria ha atravesado mi vida. Desde el esfuerzo personal, la participación en la organización Ni Una Menos Córdoba, muchas horas invertidas en poder hacer lo que le prometimos a Paola, que no haya ni una Paola más. Mi deseo es que Martina crezca en una sociedad diferente a la que le tocó cuando apenas tenía un año y nueve meses.

-¿Cómo evaluás el trabajo de los dos ministerios de la Mujer, tanto el provincial como el nacional?

-Son dos ministerios nuevos. Está bueno recalcar que existen porque es positivo, siempre y cuando implique más recursos, que es lo que hace falta. Hoy reconocemos que hay un problema, hay publicad en todos lados, pero el gran inconveniente es que la mujer que llega a hacer la denuncia, pude haber sufrido hasta 6 años antes de hechos de violencia, lo que implica un montón de sufrimiento. Entonces, hay que establecer medidas para explicar que se puede frenar la violencia antes.  Hace falta una política habitacional y con más refugios que son muy escasos en todo el país y tener políticas de inserción laboral, que permita sostener a la mujer y a los hijos. Porque la mayoría espera para denunciar porque tiene hijos y tiene miedo de no poder subsistir. Hacen falta más botones antipánico, más tobilleras para monitorear a personas denunciadas y reforzar la asistencia integral psicológica y jurídica. Cuesta encontrar abogadxs que puedan atender causas de familia porque está saturado el sistema con la cantidad de casos que hay. En los Tribunales de Familia es complicado: hay pocos asesores letrados y agarran los casos que pueden. Esto hace que todo se haga más lento y mientras tanto, hay derechos que no se están cumpliendo.

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