Denuncian “ceguera de género” en la campaña para la intendencia en la capital alterna de Córdoba

Denuncian “ceguera de género” en la campaña para la intendencia en la capital alterna de Córdoba

El Consejo Municipal de Género de la ciudad de Río Cuarto emitió un comunicado denunciando la falta de sensbilida de género en la mayoría de los partidos políticos que disputan la intendencia de la segunda ciudad más importante de la provincia. 

Por: Carina Ambrogi

Mediante un extenso comunicado que no escatima en fundamentos, el Consejo Municipal de Género de la Ciudad de Río Cuarto, denunció que la campaña a la intendencia que se disputa desde diciembre de 2019 evidencia “ceguera de género”. El análisis puntualiza que la mayoría de los partidos políticos que participan de la contienda electoral redundan en la cultura verticalista, autoritaria, caudillesca, hegemonista, individualista, que produce modos de vinculación propios del capitalismo colonizado y patriarcal.

“Ante el panorama eleccionario inmediato en nuestra ciudad de Río Cuarto y ante la evidente “ceguera de género” de la mayoría de los partidos políticos que jugarán en el tablero definido, abrir el debate sobre las condiciones de posibilidad del acceso real de las mujeres y disidencias sexuales a lugares de decisión y representación política, es necesario como nunca dadas las enormes desigualdades que ha puesto en descubierto la cuarentena preventiva y obligatoria”, inicia el comunicado.

Adriana González, Presidenta del Consejo y autora del comunicado, indicó a La Marea Noticias que la idea del texto fue hacer visible cuáles son los algunos de los fundamentos y conceptos a los que adhieren en virtud de que notan que muchas actoras y actores políticos intentan  identificarse o enarbolar banderas feministas sin ningún conocimiento sobre el tema.

“El feminismo se propone superar la dicotomía entre la producción de mercancías y la reproducción de la vida, buscando valorar la importancia del aporte de las mujeres en las tareas del cuidado, abriendo a su vez la oportunidad de distribuir más equitativamente esas tareas. Ese trabajo No Remunerado no sólo está desvalorizado objetivamente en términos económicos, también lo está subjetivamente por cuanto promueve la subestimación del aporte de las mujeres en la vida social”, señala.

Río Cuarto es capital alterna de la provincia de Córdoba y epicentro de la vida jurídica y económica del sur provincial, por lo que el acontecer político resulta de trascendental importancia para toda la provincia. La ciudad se caracteriza por mantener en la vida política formas y debates de antaño, los ejes centrales siguen siendo el bacheo, el barrido y la limpieza, mientras que en las grandes ciudades el rol del estado municipal trasciende notablemente estas concepciones más anticuadas de lo que implica la gestión municipal. La ciudad nunca contó con una intendenta mujer, y el actual gabinete está conformado íntegramente por varones, lo que impide que las políticas públicas atiendan de manera correcta las necesidades de las mujeres y diversidades sexuales que son, paradójicamente, mayoría en la ciudad. Por citar un ejemplo, durante el período de cuarentena la redistribución de funciones de los centros de salud redujo de 16 a 4 los centros que entregan anticoncepción, hecho preocupante en virtud de que la ONU alertó sobre el incremento del riesgo de embarazos no deseados en período de aislamiento. Según comentó la Subsecretaria de Educación y Culto de la ciudad, Mercedes Novaira, el 70% del personal que atendió los puestos sanitarios de ingreso y egreso de la ciudad fueron mujeres que cumplían otras funciones para el municipio pre pandemia, recién después de los 100 días de aislamiento el Intendente pidió a todos los funcionarios que ocuparan estos controles.

Adriana González, puntualizó al respecto: “Durante la cuarentena, en diálogo con mujeres de un barrio cuyas carencias estructurales son tan tristemente visibles, una de ellas me dijo: “yo no quiero más que vengan a darme ayudas para pasar el invierno, y ahora la cuarentena, todos los años igual; siento que nunca van a haber cambios para nosotras; estoy criando hijxs míxs y también nietxs. Los funcionarixs vienen, nos dan algo, se sacan la foto y ahí se termina todo hasta el año siguiente. Nunca vamos a salir de la pobreza…”. Esa visión escéptica, resignada a la pobreza y al abandono como a un Destino me recordó los dichos de la referente de un equipo técnico de asistencia a las violencias contra mujeres, de una pequeña localidad cercana a Río Cuarto, en entrevista telefónica dijo “vinieron, presentaron el programa, se sacaron la foto y ya pasó un año y la tal política no se ha hecho efectiva”. (Diagnóstico de los abordajes a la VCMN, Región 2, Río Cuarto)”.

Cabe destacar que se han notado por parte de la gestión municipal actual cambios en algunas cuestiones simbólicas no menores a la hora de modificar patrones estereotipados de género, como por ejemplo la incorporación de mujeres de distintas profesiones en los estrados de actos patrios, o la visibilización de las acciones implementadas por el municipio para atender las demandas puntuales de este segmento.

Ceguera sin distinción de colores políticos

El principal opositor en la contienda electoral, el Radical Gabriel Abrile, lanzó una campaña dirigida a las mujeres que terminó transformándose en un “meme humorístico”, por lo grotesco que resultó la falta de conocimiento de él y su equipo para abordar esta temática. Utilizó una imagen que originariamente se creó para promocionar un jabón íntimo simulando que eran “mujeres de la ciudad”, y la acompañó con el texto “El Gabi Abrile en el corazón de las mujeres”. No sólo redundó en el estereotipo de belleza patriarcal aludiendo a mujeres jóvenes, flacas y de belleza estereotipada, sino que además dejó en evidencia la construcción sexista de las mujeres como seres “sensibles”, a quienes hay que ganarles el “corazón”.

El tercer lugar lo ocupaba hasta antes de su elevación a juicio el enfermero Pablo Carrizo, imputado por violencia de género contra su ex pareja quien en ese entonces cursaba una gestación de tres meses. Pese a que el partido que lo llevaba como candidato decidió apartarlo después de aplicar un protocolo contra la violencia de género, el hombre decidió conformar un nuevo partido, con el que aún hoy sigue disputando la intendencia. El candidato en plena campaña violento públicamente a un grupo de mujeres referentes de la ciudad del ámbito de la política, la dirigencia social y el periodismo. La violencia ejercida le mereció el repudio de distintas instituciones y organizaciones, entre ellas el Sindicato de Prensa local.

#NoSinNosotras

La incorporación de mujeres y diversidades sexuales a los puestos de poder, así como también en las propuestas de los partidos para épocas eleccionarias, es una tendencia que marcó un eje central de debate en las últimas elecciones presidenciales. A nivel nacional el feminismo no sólo fue parte de las estrategias de marketing político, que vieron en este segmento un caudal de votos absolutamente atractivo, terminó transformándose pasadas las elecciones, en  nuevas estructuras institucionalizadas para abordarlo. La semana pasada el Presidente de la Nación decidió poner en primeras líneas para la comunicación del ejecutivo nacional a las 10 mujeres que ocupan puestos centrales en su administración. La provincia avanzó también en la creación de un nuevo espacio institucional: el Ministerio de la Mujer. En el plano local, son tibias y erráticas las estrategias para seducir a esta amplia porción del electorado, y mucho más tibios los cambios en las condiciones reales para fomentar un acceso real de todos los géneros a los puestos de poder. Según finaliza el documento del Consejo Municipal de Género, “Es evidente que (las condiciones) no están ni serán dadas por los partidos y operadores políticos legitimados por la tradición; dichas condiciones deberán construirse a medida que se enseña la perspectiva de género basada en la perspectiva de derechos humanos de las mujeres”.

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