Villa 31 sin agua. Furia travesti

Villa 31 sin agua. Furia travesti

Por Alma Fernández

Detrás del barbijo estoy como vine al mundo: DESNUDA Y A LOS GRITOS!!

El miedo me persigue por los pasillos de mi barrio( la villa 31).

El me dice que nuestros apellidos no le importan a nadie. que Se tapa nuestra realidad, HACE MÁS DE SIETE DÍAS QUE NO TENEMOS AGUA. igual estamos aquí resistiendo, Somos 50.000!! no queremos perder lo poco que tenemos. El aislamiento social es travesticido social y el dinero para vivir estos días, también!!

Mientras el dengue espera silencioso para atacar, entre les niñes que juegan en las calles del hacinamiento y el baño sucio.

Pienso todo el tiempo una y otra vez que eso somos para Horacio Rodríguez Larreta.

Lavarse las manos es una hazaña por estos días, las miradas de los grupos evangelistas se travisten de precaución y temor cuando nos miran o cruzan a una de nosotras. Pero ninguno de ellos con su dios, pudieron evitar el dolor a algunx de nosotros y nosotras en el barrio. En los comedores las viandas son para todxs.

Y en las noches la luna nos ilumina por encima de la autopista. Ella sabe que vivimos en la ciudad más rica del país. Que este es un tiempo etereo para las travas. Ella sabe que no tenemos documentos, que torcimos paradigmas que no nos pertenecían ni a nosotras mismas! Que quizás no cobremos el plan. Que se hace difícil transitar y luchar, con hambre.

Que seguimos cantando y riendo entre tantxs infectadxs, olvidadxs, abandonadxs y colonizadxs. Que no nos importan los besos y los abrazos porque nunca los tuvimos.

Aquí estamos existiendo, sobrevimos solas. No podemos llorar porque eso es debilidad (así nos educaron). Somos las travas de la villa. Peleándole al virus en soledad. La pobreza viene detrás.

Peleamos con la única arma que siempre tuvimos para enfrentar al mundo: UN CUERPO TRAVESTI.

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