Información y formación con visión de género

La conmovedora carta de un abuelo de niño trans, a Monseñor Héctor Aguer

251 0

Por Romina Pezzelato

A comienzos del mes pasado el arzobispo emérito de La Plata, Monseñor Héctor Aguer emitió una columna en “Infocatólica” titulada: “La naturalización de lo antinatural”.

Si bien los diferentes medios subrayaron las críticas apuntadas hacia Marcelo Tinelli y Angel de Brito, también cuestionó al feminismo, las diversas identidades de género, y la igualdad de derechos de la comunidad LGTBIQ+.

Habló sobre la “ideología de género” y manifestó que “La cultura que va imponiéndose globalmente es la negación del concepto y la realidad de la naturaleza.  En términos teológicos equivale a la negación de la Creación, es una rebelión contra ella”.

Muchas veces las reacciones a posturas como la del clérigo, emergen desde la oposición

En este caso ocurrió que a su crítica la leyó Oscar Guillermo Quilodran. Creyente. Abuelo de Joaquín, niño trans de cinco años de edad.

Y este abuelo le escribió una carta, en la que desde su mirada de la vida y de dios, le demuestra cómo la teología puede ser también un marco que abrace y contenga a la diversidad.

Compartimos la carta y celebramos profundamente el gesto de Oscar. Que muches abuelos y abuelas se lean en este texto. Que todas las familias abracen a les niñes como Oscar a Joaco:

El titular de Infobae del 7 de noviembre es el ataque a Marcelo Tinelli, Angel de Brito y el cuestionamiento a la publicidad de una gaseosa.
Pero no puedo pasar por alto las aberraciones, la desinformación, la burla que realiza el arzobispo emérito de La Plata, HECTOR AGUER, y la irresponsabilidad con que ejerce su palabra.
Habla de la «ideología de género» como una rebelión a la creación, que altera la realidad humana, que ha visto un caso en internet que llega a un extremo irrisorio, alcanza un grado de perversión sorprendente para las personas «normales». Llama a rezar a los católicos por quienes piensan y viven en contra de la naturaleza.
Señor Arzobispo, me encuentro en la obligación de decirle, como católico y abuelo de un niño que con toda valentía pidió permiso a su maestra para pedirle a sus compañeros que no quería ser llamada por su nombre femenino, que de ahora en más lo llamen Joaquín, que se sentía un varón más, y quería formar en la fila de los varones. Lo hizo en el club donde practica deportes y con todos sus vecinos. Sin la influencia de ningún medio de comunicación, ni de su entorno. Todo esto con solo 5 años de edad.
Realmente usted no es parte de la iglesia en la que me encuentro identificado. Usted es parte de esa iglesia que esconde pedófilos, que no entienden que el perdón lo otorga solo DIOS y no ustedes, que se adueñan de la comunión otorgándola a genocidas mientras se la niegan a quienes fracasan en un primer matrimonio y buscan rehacer su vida.
Me llama la atención su ignorancia sobre el tema, su soberbia para creerse el dueño de la verdad filosofando sobre el relativismo y subjetivismo que dominan a una especie de moral existencialista e individualista.
Como creyente permítame recordar dos pasajes de la BIBLIA:
GALATAS 3:28
Ya no hay diferencia entre quien es judío y quien griego, entre quien es esclavo y quien hombre libre, no se hace diferencia entre hombre y mujer. Pues todos ustedes son uno solo en CRISTO JESÚS.
EVANGELIO DE JUAN 13: 34-35
Les doy este mandamiento nuevo, que se amen unos a otros. Ustedes se amaran unos a otros como yo los he amado. Así reconocerán todos que ustedes son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros.
Ya que le gusta la filosofía le dejo lo siguiente:
Aristóteles
«Solo Dios es el sabio definitivo»
Sócrates
«Solo existe un bien : el conocimiento. Solo hay un mal : la ignorancia»
Y para terminar comparto esta reflexión:
El bien y el mal desde la ética de la sabiduría de la creación no deben separarse y deben ser objetivos no subjetivos porque se pierde el valor humano, volverlo interesado e individualista porque todo tiene algo de bueno y de malo desvaneciendo la responsabilidad.
El bien y el mal existen en la libertad y ésta en la ética de cada ser humano el cual debe caminar sin dividir y sin convertir la justicia en moral, es decir, en un acto que elimine la propia responsabilidad.

Dejar una respuesta

Your email address will not be published.

Desarrollo Web por EFEMOSSE SISTEMAS www.efemossesistemas.com.ar