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¡Dejen de hacerse las revolucionarias!

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Por: Carina Ambrogi

El Colectivo Ni Una Menos Río Cuarto emitió hoy un comunicado en el que denuncian irregularidades, maltrato y abuso de autoridad por parte de la policía de Córdoba,  en el marco del arresto de las 6 manifestantes realizado  en la madrugada del 9 de marzo.

 El comunicado realizado por la Asamblea Ni Una Menos Río Cuarto comienza con el relato de los hechos ocurridos en la madrugada del 9 de marzo, cuando 6 mujeres que habían participado de la marcha del 8M en la ciudad fueron detenidas por la policía de la Provincia de Córdoba. La detención se produjo a las 00.50 hs.  de la madrugada por parte de policías que se trasladaban en tres patrulleros y una camioneta, quienes al momento de la detención no les pidieron sus identificaciones personales, realizaron un “cacheo excesivo y ultrajante” según detalla el comunicado, y las amedrentaron al grito de: “dejen de hacerse las revolucionarias”.

Los maltratos continuaron al momento de ponerles las esposas de manera violenta, al hacerlas desnudar completamente frente a un médico varón y al trasladarlas a una celda en malas condiciones. Durante el proceso, las mujeres denunciaron que los oficiales realizaban insultos y descalificaciones de lesbo-odio como “tienen corte de varón”, y otros comentarios intimidatorios como: “estoy contentísimo de que hayan caído”.

En el comunicado se expresa además que las mujeres detenidas pidieron que los policiales se identifiquen, ya que ninguno tenía su identificación reglamentaria visible, pero no consiguieron que lo hagan, con la justificación de: “nosotros somos la policía”.  Una de las detenidas tuvo una recaída por ser insulinodependiente y se la llevó esposada al hospital de la ciudad para que se la atienda, todo el operativo se realizó sin resguardar su identidad motivo por el cual su rostro quedó expuesto en los medios y redes locales.

Al ser consultado por La Marea sobre los hechos relatados por el Colectivo, el Dr. Oscar Testa, ex juez de Cámara, manifestó que todo el procedimiento tiene viso de ser vejatorio, y que la actitud machista demostrada hayan forzado las circunstancias como para “poner en claro el rol de cada uno”.

“La policía es el brazo institucional represivo de la sociedad patriarcal y machista, y se pone de manifiesto en este caso con más razón, ya que se está reprimiendo a un grupo de mujeres que se manifiesta en contra de esta actitud machista y patriarcal del sistema”, dijo.

Al ser consultado sobre la posibilidad de las damnificadas de denunciar los abusos, el Juez señaló que a su criterio habría que denunciar ante la fiscalía todo lo ocurrido, para visibilizar esto casos y que el eventual castigo hacia los funcionarios pueda generar un cambio en los modos de actuación futuros.

En este caso la fiscalía debería correr traslado de esa denuncia al Tribunal de Conducta Policial, porque en el supuesto de que se entienda que el procedimiento está encuadrado correctamente dentro de los protocolos policiales,  podría haber algún tipo de responsabilidad respecto de las formas en que fue realizado,  y esto aunque no sea delito podría ser materia de juzgamiento por parte del tribunal de conducta policía.

Soledad Ceballos, Comunicadora Social militante por los derechos de la mujer de Córdoba, dijo a La Marea que el relato de las mujeres es una muestra de violencia institucional, pero si bien ese es el punto más fuerte, no se puede analizar nunca una noticia o hecho de esta naturaleza sin mediar perspectiva de género: “las manifestaciones que expresan las chicas, como que varones miren cuerpos desnudos de mujeres  tiene que ver con procedimientos que no están dentro de la ley,  pero a los que además se suma el hecho de que se siguen manifestando practicas patriarcales y demostrando con esto que las instituciones son espacios de ejercicio y reproducción del patriarcado”, señaló.  También advirtió la necesidad de  atender el modo de contarlo por los medios, que requiere una protección y cuidado de las mujeres que están siendo víctimas de un abuso policial, punto que también fue señalado por el comunicado de la Asamblea.

Compartimos a continuación el comunicado completo de la Asamblea.

Comunicado Asamblea Ni Unx Menos Río Cuarto

Comunicado de Asamblea Ni Unx Menos, Rio Cuarto.

20 de marzo, 2019.

A las 00:50 de la madrugada del 9 de marzo, 6 compañerxs del Colectivo Ni Unx Menos, fueron detenidxs por 3 patrulleros y una camioneta de la Policía de Córdoba.
La detención fue arbitraria, no pidiendo nunca documentación correspondiente y amedrentando al grito de: “¡Dejen de hacerse las revolucionarias!”. El cacheo resultó excesivo y ultrajante. Lxs oficiales no contaban con su identificación reglamentaria y, al momento de solicitar que se identifiquen, se negaron a hacerlo, respondiendo: “Nosotros somos la policía”.
Automáticamente vacían sus mochilas tirando al piso el contenido de las mismas, y acto seguido, proceden a esposarlxs violentamente a pesar de no haber ningún tipo de resistencia por parte de lxs compañerxs hacia las fuerzas represivas.
Al realizar el cacheo, se acercan ciudadanxs a consultar acerca del motivo de la detención y preguntar los nombres de lxs detenidxs. Ante esto, la policía comenzó a empujar a las personas intervinientes, amenazandolxs al grito de “los vamos a llevar por desacato a la autoridad”; mientras una mujer policía empujaba a un compañero, éste le dice “no ejerza fuerza sobre mi” a lo que otro policía justifica el violento accionar diciendo sarcásticamente: “no te va a hacer nada, si es una policía mujer”.
Ya en la comisaría, durante el identikit, la policía se manifestaba con expresiones de lesbo-odio como: “tienen corte de varón”, y otros comentarios intimidatorios al estilo de: “estoy contentísimo de que hayan caído”, todo esto, segundos antes de que se lxs desnudara completamente frente a un médico varón, vulnerando a lxs compañerxs, quienes luego serian llevadxs a una celda en pésimas condiciones.
Unx de lxs detenidxs estuvo esposadx más de lo debido, ya que los oficiales supuestamente “no encontraban la llave de sus esposas”.
Mas tarde, unx compañerx se ve descompensadx debido a su diabetes Insulinodependiente. Al solicitar su medicación un policía le dice que puede pedirla a alguien que este afuera (a pesar de no permitirles tener contacto con el exterior); luego el médico forense le transmite que eso es imposible debido a que está detenidx y que deberá trasladarse al Hospital, dejando en evidencia que procedieron jugando con la desesperación de nuestrx compañerx ante su salud. Finalmente es trasladadx al Hospital para acceder a los cuidados de medición y dosificación de insulina. Durante este traslado las fuerzas represivas, no cubrieron su rostro, y los medios de comunicación, no protegieron su identidad. Exigimos que se cumplan las garantías democráticas de resguardo de identidad e imagen de lxs detenidxs, respetando la presunción de inocencia. De esta manera repudiamos el accionar de los medios de comunicación locales como Telediario Digital, entre otros, que vulneraron los derechos de nuestrx compañerx.
En ningún momento se les permitió hablar con sus abogadxs ni se cumplió el derecho a una llamada telefónica, a pesar de reiterados pedidos de ello por parte de lxs compañerxs detenidxs. Hoy están siendo asesoradxs por un estudio de abogadxs de Córdoba Capital.
Mientras tanto, en la vereda de la comisaria, se desarrolló una concentración para exigir la pronta liberación de lxs compañerxs.
A medida que la masividad de la concentración crecía, se procedió a cortar la calle. Al mismo tiempo, la policía observaba e intimidaba desde la puerta de la comisaria a la gente que estaba participando, burlándose y tomando registros fotográficos y audiovisuales de las caras de lxs compañerxs para identificarlxs.
De esta manera, quedan en evidencia las irregularidades que ponen en riesgo la integridad física y emocional constantemente, por parte de las fuerzas represivas, hacia militantes y activistas, con el objetivo claro de adoctrinamiento y disciplinamiento de los cuerpos a través del mecanismo del miedo y la violencia física y verbal.
La concentración en las puertas de la UR9, fue un hecho fundamental de organización y lucha que permitió que lxs detenidxs sean liberadxs en un transcurso de 5 horas.
Destacamos además que no sólo hubo detención arbitraria de estxs 6 compañerxs sino que también, días posteriores a la movilización por el 8M, la policía se presenta en la casa de otrx compañerx pidiendo información suya a sus familiares, en un claro acto de persecución, procedimiento típico de la última dictadura civico-militar-eclesiástica.
Asimismo, alertamos y denunciamos que el 25 de noviembre de 2018 en el marco de la movilización por el Día Internacional contra la Violencia de Género, quisieron llevarse detenidxs a compañerxs que participaban de la movilización, otro intento de hostigamiento de la protesta social, persecución y criminalización de las mujeres y disidencias que nos organizamos para luchar. Incluso en el último pañuelazo del 19 de febrero, un patrullero filmó la concentración que se llevó a cabo en la Plaza Central.
¡Repudiamos el abuso policial y la violencia institucional, la persecución política y la criminalización de la protesta hacia quienes nos organizamos y luchamos!
Ante lo expuesto con anterioridad, queremos resaltar que existen características dentro del movimiento transfeminista actual que plantean una amenaza para el neoliberalismo y esto se traduce en constantes ataques con la intención de disciplinarnos. Es innegable la masividad de huelgas, paros, marchas y concentraciones a lo largo y ancho de todo el país más allá de las capitales, y a nivel internacional.
Estamos armando un mundo transfeminista con la construcción de nuevas formas de hacer política y de manera horizontal, tomando nuestros lugares y corriendo el limite de lo posible, implosionando geografías centralistas, racistas y fascistas. El transfeminismo actual no se aboca únicamente a las luchas por los derechos de las mujeres, se entrelaza con otras consignas y luchas como las de lesbianas, trans, travestis, no binarixs; constantemente cuestionando a los feminismos hegemónicos mujeriles. Los feminismos ya no solo se involucran en luchas en torno a la sexualidad y al género, sino que se constituyen como un movimiento político preocupado por múltiples aspectos que hacen a la vida, a las diversas formas de poder, a las formas de (in)justicia social, así como al modelo político-económico que organiza formas de vida y de muerte a nivel local y global.
La marcha del pasado 8M fue la más multitudinaria hasta la fecha en nuestra ciudad, con más de cinco cuadras de mujeres y disidencias manifestándonos por: Emergencia nacional ya. Niñas no madres, aborto legal seguro y gratuito. Macri y los gobernadores cómplices y torturadores. Basta de transfeminicidios, travesticidios y feminicidios.
Finalizando la marcha con un festival también multitudinario.
Nuestro evidente crecimiento político está incomodando a las cúpulas de poder, las cuales se disponen a encabezar una nueva caza de brujxs mediante la criminalización de la protesta, el abuso policial y la persecución política.
Ante el pronunciamiento odiante y fascista, que sale a defender edificios representantes del oscurantismo pederasta, represivo, normalizador, torturador, adoctrinador, encubridor y fabulador de nuestra sociedad, nos preguntamos: ¿Quién se pronuncia frente a los ataques al Monumento de Desaparecidxs? ¿A los murales de Milagro Sala y Santiago Maldonado? ¿A la Casa de la Memoria? ¿Al ex Buen Pastor?
Es evidente que la doble moral lleva a lapidar a los movimientos de lucha, particularmente al movimiento transfeminista, que viene a cuestionar estructuras de poder básicas e históricas que perpetúan los privilegios que las instituciones y el sentido común representan.
Llamamos entonces a construir empatía, construir alianzas que nos cuiden en el reclamo por el cumplimiento de los derechos y garantías constitucionales.
Seguiremos sosteniendo nuestras demandas, no nos van a callar, esto nos da más fuerza para seguir adelante. Reclamamos haciendo nuestra la calle, nuestras las paredes, en un grito incansable y desgarrador ante las miles de violencias que experienciamos a diario durante siglos.
Mediante este comunicado hacemos responsables de cualquier hecho de violencia que pudiera suceder hacia algunx compañerx del Colectivo Ni Unx Menos, al Intendente Juan Manuel Llamosas, a la Policía de Córdoba, al Fiscal Fernando Moine, a las fuerzas represivas y a los medios hegemónicos de comunicación locales.
No pretendan silenciarnos, NUNCA MÁS.

Colectivo Ni Unx Menos Rio Cuarto, 20 de marzo 2019.

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